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Beneficios y contras de aplicar el aprendizaje colaborativo

¿Qué es y cómo implementarlo en la virtualidad?

Desde hace más de una década se ha vuelto un tema común de debate cómo las innovaciones tecnológicas han cambiado, y siguen cambiando, la forma de relacionarnos. Sin duda esto ha afectado todas las áreas de nuestra vida. Incluyendo la educación, que hoy se enfrenta a grandes retos en Latinoamérica. Es ahí en donde aparece el aprendizaje colaborativo como un principio educativo alternativo.

El aprendizaje colaborativo puede ser entendido, en términos sencillos, como un proceso en el que cada persona aprende gracias a la interacción con los integrantes de un equipo (Ruiz, et al., 2015).

Sin embargo, quedan algunas preguntas sobre la mesa:
¿cuáles son los pro y contras de este principio?, ¿cómo implementarlo en el contexto actual haciendo uso de herramientas virtuales?

¡Empecemos!

¿Qué es el aprendizaje colaborativo?

El aprendizaje colaborativo es una propuesta de enseñanza basada en principios de cooperación, trabajo en equipo y responsabilidad. Podría decirse que el trabajo colaborativo tiene una doble dimensión: “colaborar para aprender y aprender para colaborar” (Collazos y Mendoza, 2006).

Esta propuesta busca transformar el rol del maestro y su relación con los alumnos, quienes juegan un papel activo como proponentes en las asignaturas.

Aprendizaje colaborativo vs. aprendizaje individual

Para profundizar sobre el aprendizaje colaborativo es pertinente hablar de algunos propósitos del aprendizaje individual. En principio, el sistema cognitivo de los humanos aprende por la ejecución de algunas actividades: leer, interpretar, predecir, inducir y compilar. 

Por su lado, cuando pares o un grupo de personas aprenden lo hacen gracias a la ejecución de actividades que se realizan entre ellos: explicar, argumentar, reflexionar. El aprendizaje colaborativo es la suma de estas actividades; tanto del aprendizaje individual como del aprendizaje grupal (Collazos y Mendoza, 2006).

Aunque no existe una garantía de que estos procesos se lleven a cabo, el aprendizaje colaborativo busca crear el ambiente y las herramientas propicias para que estos procesos se den.

Aprendizaje colaborativo y herramientas virtuales

El contexto actual ha puesto nuevos retos a la educación y con ello al principio de aprendizaje colaborativo. Desde hace unos años se habla de nuevos conceptos. Por ejemplo, se ha vuelto tendencia el aprendizaje móvil y el mlearning. En el primero, “cualquier persona conectada a la red puede estar aprendiendo durante todo el tiempo”. Un nuevo paradigma de aprendizaje que rompe barreras temporales y espaciales (Martínez & Duart, 2016).

El segundo, el mlearning, puede ser definido como el aprendizaje invisible o ubicuo. Es decir, al estar conectado, por ejemplo, en una red social como Twitter, la interacción permite compartir y acceder a conversaciones que pueden propiciar el aprendizaje.

Otra tendencia que se ha puesto sobre la mesa entre la comunidad educativa es el Flipped Classroom. Se trata de la combinación del aprendizaje tradicional con tareas de interacción virtual y colaborativa.

Esto significa que el estudiante podrá acceder a material online como videoconferencias, mapas digitales, infografías desde sus hogares, sin dejar a un lado las clases tradicionales con un maestro (Martinez & Duart, 2016). De esta manera, se puede ver cómo la unión entre educación y tecnología mejora los procesos de enseñanza.

Ventajas del aprendizaje colaborativo virtual

Entre las ventajas del aprendizaje colaborativo virtual se encuentran:

Algunas herramientas virtuales le brindan al profesor o a la institución datos sobre el comportamiento y proceso de aprendizaje de sus estudiantes. De esta manera, se podrá evaluar la metodología implementada.

El creciente aumento de consumo de información desde dispositivos móviles y redes sociales en jóvenes y niños puede convertirse en un espacio de aprendizaje colaborativo. La idea es motivar a los estudiantes para que recopilen herramientas educativas que puedan usar en sus tiempos libres. Por ejemplo, juegos, documentales y podcast. Además, pueden pertenecer a grupos en redes sociales que les permitan aprender mientras se divierten.

Los espacios virtuales de aprendizaje permiten que los estudiantes accedan a la información cuando quieran. Así, se rompen las barreras de lugar y tiempo.

Desventajas del aprendizaje colaborativo virtual

Algunos estudiantes declararon, en un estudio llevado a cabo por Capdeferro y Romero (2013), que encuentran frustrante las actividades colaborativas virtuales. Entre las principales causas están: aspectos organizativos deficientes, dificultades de comunicación, exceso de tiempo destinado a las tareas. Adicionalmente, otras de las dificultades señaladas son el fraude, efectos imprevistos de la tecnología y desacuerdos culturales.

Sin embargo, y bajo el contexto actual, el aprendizaje colaborativo virtual se convierte en una opción cada vez más válida frente a los retos a los que la educación se enfrenta hoy.

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