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CORPORATIVO

La importancia del buen diseño pensando en el ser humano

De conversaciones con Marcelo Alegre
del estudio de diseño Alegre Design.

“Diseñar va más allá de crear un estilo para un producto. Diseñar significa contribuir a un concepto, definir nuevos usos y generar experiencias que contribuyan al bienestar de los usuarios. Al final lo que se compra no es el objeto, son las experiencias que ese objeto genera en la vida del usuario”.
Esta filosofía con la que nos hemos sentido muy identificados es la que durante más de 15 años han aplicado en Alegre Design, un estudio de diseño fundado por el Diseñador Industrial Marcelo Alegre, quien estuvo de visita en Colombia y con quien compartimos conocimientos acerca de la importancia del buen diseño para impactar al ser humano.
Durante estos días nos hemos cuestionado nuevamente sobre el reto que implica potenciar las actividades humanas a través del mobiliario y hemos reafirmado nuestro propósito y compromiso con un mercado nacional cada vez más competido y variado. Estamos convencidos de que el buen diseño comienza por centrarse en el ser humano, sus necesidades, sus hábitos, para descubrir oportunidades de mejora y así poder diseñar mejores herramientas de aprendizaje, trabajo y convivencia. A lo largo de nuestros 35 años de historia, hemos trabajado pensando en que nuestros productos trascienden, siendo atemporales, próximos y fáciles de utilizar.
Pero diseñar va más allá de lo estético. Crear y desarrollar productos desde las etapas tempranas de desarrollo hasta los proceso de distribución y entrega, nos reta a pensar mejor nuestras propuestas, para que sean más integrales y cercanas al usuario. Por ello, nuestro reto consiste en acercarnos más al cliente, a ese usuario que hace uso de las herramientas que diseñamos, y que sin darse cuenta pueda desarrollar más fácilmente sus actividades, logrando que se sienta bien, que sea más productivo y más feliz.
Hoy, como parte de nuestro compromiso, además de diseñar partiendo de las necesidades del ser humano debemos confiar en nuestra capacidad para innovar a partir de los pequeños detalles. Como sociedad, debemos ser conscientes del gran potencial que tenemos y de lo que somos capaces si nos centramos en resolver nuestras necesidades más fundamentales para concentrarnos en lo que realmente marca la diferencia, el bienestar.
Así, diseñar productos para el sector corporativo se convierte para nosotros en una nueva forma de ver los espacios de trabajo, donde no solo hay nuevas dinámicas, también hay nuevos modelos organizativos y más necesidad de satisfacción. Por ello, nuestros productos buscan convertirse en una herramienta del día a día, que sea útil y fácil de usar, pero que también responda a las necesidades de una organización respecto a su imagen, su cultura y su visión del mundo.
Por otro lado, diseñar para el sector educativo siempre será una prioridad, puesto que estamos en un país con una gran capacidad para el desarrollo del aprendizaje en las diferentes etapas. Esto nos obliga a innovar, puesto que nos vemos ante el reto de generar soluciones que soporten las diferentes actividades académicas en diferentes entornos, siendo fáciles de usar, pero también cumpliendo con la normatividad internacional vigente para garantizar la calidad y la igualdad de condiciones para todos los estudiantes.
Al final, debemos entender que el diseño de mobiliario siempre debe estar pensado desde los pequeños detalles que marcan la diferencia, para que las personas que lo utilicen lo sientan como una herramienta que potencia sus actividades, como una herramienta propia que soluciona sus necesidades y le otorga bienestar en cualquier entorno.

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